UN MENAGE A TROIS REAL



UN “TRIO” MUY REAL: CARLOS IV, Mª LUISA Y

GODOY

 


 



















Carlos, era un ser poco inteligente, grandón, regordete, con unos ojos vacunos y una enorme nariz borbónica y quizás un poco afeminado. A los 17 años lo casaron con su prima  María Luisa de Parma de 14 años, fea de solemnidad, ardiente, voluptuosa, tan satisfecha de sus brazos, que obligaba a su pintor de cámara (Goya) que la pintase siempre con los brazos al descubierto
María Luisa a los pocos años de contraer matrimonio se convirtió en  una mujer que se camelaba a los gallardos recién llegados guardias para satisfacer sus apetitos, pues el pobre de Carlos no era capaz de satisfacer todo la libido que ella tenia. Las malas lenguas decían que nunca un monarca a había tenido tantas astas sobre su cabeza.
Su suegro Carlos III que conocía las correrías de su nuera, quiso informar a su hijo, pero todo fue inútil puesto que Carlos estaba completa-mente convencido de que los de sangre real estaban a salvo de infidelidades, porque era imposible que una esposa pudiera encontrar algo mejor que un príncipe
 La reacción de su padre no pudo ser más sincera:

 « ¡Carlos, Carlos, qué tonto eres! ¡Las princesas también pueden ser putas, hijo mío!».

De los catorce hijos (y diez abortos) que tuvo Mª Luisa, no se sabe a ciencia cierta cual fue la participación de Carlos. Por lo menos uno de ellos, el infante don Francisco de Paula, "se parecía mucho a Godoy”.

Manuel Godoy  tanto monta, monta tanto de

Manuel, un  joven ambicioso que sabía que hacía años que Carlos no frecuentaba la alcoba de su esposa hizo todo lo posible para visitarla asiduamente. No tuvo reparos en convertirse en el amante de una princesa madurita, feúcha, poco virtuoso 17 años mayor que él y que ya había parido una decena de hijos, pero… muy pronto sería reina
María Luisa había encontrado por fin al personaje idóneo para sus juegos de cama. Sus otros amantes eran sólo para ella, pero con Godoy el escenario cambió, al solicitar el rey intervenir en el juego. El papel jugado por cada uno de ellos sigue siendo un misterio. No se sabe quien eran los complacientes y quien eran los complacidos.

No siempre Godoy fue un fiel amante, por lo que la reina se buscó un nuevo amante de apellido Mallo,  al cual colmo de lujos y  regalos.
Carlos, que nunca se enteraba de nada, pregunto en una reunión como era posible que Mallo exhibiera tantos lujos.
A lo que  Godoy contesto: Tiene amante, vieja, gorda y fea que le paga todos los caprichos con el dinero del tonto de su marido. Explotando las risas cuando Carlos se compadeció del pobre marido.
Existen documentos oficiales y extraoficiales de los sentimientos eróticos que suscitaba el valido. Las cartas de Carlos son mucho más explícitas que las de María Luisa. Todo ello nos lleva a pensar que Carlos era tonto, gay, o las dos cosas

 María Luisa murió de una pulmonía en Roma, no sin antes expresar su amor por Manuel Godoy. Diecisiete días más tarde, Carlos falleció en Nápoles tras haber sufrido un violento ataque de diarrea. Hay quien ha sugerido que las prematuras muertes,  pudieron deberse a envenenamiento promovido por su hijo el rey Fernando VII, que creyó ver amenazado su trono


 

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